La Sierra de Soria por antonomasia forma unidad con las mismas tribus celtibéricas, la misma fisiografía, los vínculos en el pastoreo y la Mesta, la común historia de inicios navarros y paso a Castilla y los mismos señores feudales. También en la Baja Edad Media, el feudalismo y los poderes realengos y locales llegan a constituir un conjunto de tierras y dominios que, por agregación, muestran un esbozo aproximado de lo que sería luego la provincia.
Arabes
De este periodo poco se puede aportar, tan sólo un informe del siglo XVIII del geógrafo D. Tomás López, indica que “ al norte contiguo a la Villa hay un castillo del todo derribado” . Se identifica con el lugar donde se emplazan las bodegas y las eras; ocasionalmente se han descubierto algunas monedas árabes, cerámica y restos de muros de casas. También del árabe proviene el nombre de “Hoyas” , zona donde se asentaba el poblado y el tesoro encontrado en la Granja de Mazalacete.
Referencia histórica es el año 876, cuando el caudillo árabe Almorabir hizo una incursión por Galicia y fue vigorosamente rechazado por D. Alfonso III, que persiguió a los musulmanes entrándose a sus tierras hasta tomar los castillos de Deza, Chella (Cihuela) y Atienza.
Reconquista
La reconquista viene marcada por las continuas batallas entre árabes y cristianos, desde el año 912 y el 1122, en el que se consolida Medinaceli. En el año 970 muere Fernán González, su sucesor será García Fernández. Dos años después fallece Amril ben-Timlet, el Valí fronterizo del Campo de Gómara y el Jalón medio. Su hijos, cuyos nombres no son conocidos, gobiernan la torre paterna y Noviercas, Peñalcázar, Ateca, Deza, Cihuela y Ribarroya.
En el año 974, en el que el nuevo Conde de Castilla, García Fernández, partiendo de su base de San Esteban de Gormaz y Osma, hará una cabalgada en territorio musulmán, sitiando los castillos de Deza y Cihuela, éstas aparecen por primera vez en la diplomacia cristiana en el año 1136, con ocasión de la división de límites diocesanos entre Sigüenza y Tarazona, en el que Deza y Cihuela quedan para el Obispado de Sigüenza.
Desde el punto de vista de la jurisdicción civil, parece que Cihuela y Deza fueron otorgados muy pronto en señorío a los descendientes del Obispo de Sigüenza, San Martín de Finojosa, Abad de Huertariza (Santa María de Huerta), en 1166 – 1185.
Cihuela, Albalate y Deza eran de la madre de San Martín, a la muerte de la madre, los hermanos hicieron tres partes de la herencia, de esta manera, quedan varios despoblados, a saber: Albalate , como granja de Cihuela (año 1185), Mazalacete , como granja de Cihuela y Yelo , como caserío de Deza.